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miércoles, 2 de marzo de 2016

Manifiesto para niñas y mujeres

Me ha gustado mucho este manifiesto para niñas y he pensado que estaría bien compartir-lo en este blog y tenerlo guardado para echarle un vistazo de vez en cuando. No es mio, lo copio de una entrada en facebook del perfil "La espiral de los ciclos femeninos".

Imagen extraída de www.hollysierra.com


MANIFIESTO PARA NIÑAS 
1. No eres una princesa y no lo serás nunca, salvo que tu mamá o tu papá sean reyes o conozcas un príncipe y te cases con él. Eres una nena común y corriente. Si vas a identificarte con algo, tanto da que sea con princesas como con amazonas, guerreras, artistas o jugadoras de fútbol.
2. Los príncipes azules no existen. Pertenecen a los cuentos de hadas que te cuentan para que asumas que tu rol en el mundo es el de aguardar al hombre ideal que te alivie de las cargas de ser una mujer responsable y autónoma, que te salve de las fatigas de la sociedad y te convierta en madre de niños que deberían completarte como ser humano.
3. Todos los juguetes del mundo son para vos. No es verdad que haya cosas de varones y cosas de nenas. Te van a regalar cocinitas, bebés de juguete y sets de belleza para que te habitúes a esas actividades cuando crezcas, incluso si estudias una carrera y te apasionas por una profesión. Si quieres tener más autitos que muñecas está todo bien. No dejes que nadie te diga lo contrario.
4. No hay límites para tus ganas de ser libre. Lo mejor que te puede pasar en la vida es elegir más allá de tu género, sin condiciones, y que tus elecciones varíen tanto como lo desees.
5. No aceptes que te digan “una nena no hace eso”. Los que te hablen así (incluso si son tus padres), quieren cortarte las alas y marcarte un camino que creen que deberías seguir. Defiende tus decisiones, crece sabiendo que los que sostienen divisiones según el sexo tienen cerebros chiquitos y mentes de villanos.
6. Trépate a todos los árboles que puedas. Eso no es ser varonera, es estar viva y saber jugar. Recuerda que para eso vas a necesitar ropa cómoda.
7. Incluso ahora, cuando la mujer recorrió gran parte de su largo camino hacia la liberación, vas a encontrar discriminación en los que te rodean. Recuerda que lo hacen porque tienen miedo y son ignorantes. Si puedes explícales que están equivocados. Si no, seguí en la tuyo: que tu vida sea la mejor prueba de que no saben lo que dicen porque no lo han pensado bien.
8. El mundo está lleno de colores bellísimos, el rosa es uno más. Que tu existencia sea un arcoiris, no un merengue o una novela de la tarde.
9. Búscate juegos que vayan más allá de cambiar pañales, dar mamaderas de mentira y usar ollas de plástico.
10. Los chicos tienen pene y tú vagina y vulva. No te falta nada, lo de la envidia del pene es un invento para que pienses que ellos son mejores.
11. Evita las publicidades. Evita las modas. Evita todo lo que te quieran imponer desde la televisión, hasta que puedas discernir qué te sirve de todo eso.
12. Que una persona tenga más cosas que tú, no significa que sea más feliz.
13. Nunca jamás dejes de preguntar por qué las cosas son como son. Nunca te conformes con la primera respuesta. Nunca te quedes con dudas si puedes sacártelas. El conocimiento es luminoso y te abre puertas.
14. Huye de la violencia. No porque sea patrimonio de los hombres, sino porque es la herramienta de los imbéciles.
15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.
16. Mirar dibujitos está bien, pero también lee. Lee mucho. Lee hasta que te duelan los ojos. Lee cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres y ballenas blancas. Incluso si al principio no entiendes lo que estás leyendo porque eres chiquita, algo de eso queda en tu cabeza y la abre.
17. No descartes leer Cenicienta, pero acuérdate que ella y todas las demás se cansaron de comer perdices, en la parte que viene después del “y vivieron felices para siempre”.
18. Lo mismo vale para la música, el mundo no se termina en Shakira y Selena Gómez. Si puedes, aprende a tocar algún instrumento, el que sea.
19. Casarte y ser mamá es uno de tus destinos posibles, no es obligatorio. Tu futuro no está escrito en piedra, es como la arcilla y puedes moldearlo.
20. Nunca eres muy chiquita para entender, lo que pasa es que a veces los grandes no sabemos cómo explicarte.
21. No siempre hubo mujeres presidentas. Son el producto de siglos de lucha y esfuerzo. No olvides a las que te precedieron, les debes mucho de tu libertad.
22. Las chicas que aparecen desnudas en las tapas de las revistas y en la tele lo hacen porque creen que no tienen otra cosa que mostrar. Y no está mal, no hay por qué juzgar la forma de ganar de dinero de las personas. Pero yo te recomendaría mostrar tu cerebro, que al contrario que el trasero, se te va a poner más firme con los años.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Repensar la sexualidad desde el feminismo.Hablemos claro.

Un lujo escuchar hablar con rigor y seriedad sobre estos temas, nada más ni nada menos que a Amelia Varcárcel.  Por eso cuelgo aquí un vídeo en que da una conferencia hablando de la necesidad de repensar la sexualidad desde el feminismo.

No voy a explicar lo que ella dice porque lo más aconsejable es escucharla directamente. Lo que sí voy a decir es que a lo largo de la historia quienes han hablado de sexo han sido ellos y lo han hecho de forma completamente sesgada y ligada a los conocimientos de cada momento, valga decir que muy deficientes. Hace falta insistir en que la mujer ha sido tomada como un ser de categoría secundaria y por tanto se ha ignorado su capacidad de reflexión y de ser de pleno derecho y entidad. La razón: el dominio y el poder del hombre dentro de las relaciones sociales.

Después de escuchar a Amelia Valcárcel y a Esperanza Bosch, y reflexionar sobre los acontecimientos y sobre cómo han sido las cosas para las mujeres, y cómo siguen siendo a lo largo y ancho del mundo, no puedo sino agradecer haber nacido mujer y haberlo hecho en este lugar de Cataluña y en plena mitad del siglo s.XX. Es por estas tres cosas que puedo hablar de cómo es la sexualidad femenina, cómo se vive, y por supuesto dejar constancia de la explosión de matices y capacidades que tenemos. Y es también por eso que en estas latitudes las mujeres podemos sentirnos personas de pleno derecho y llegar a compartir nuestra vida con otras personas y desde esa igualdad gozarnos y jugar al juego que es esta vida. Porque si en el sexo los participantes se desconocen o se infravaloran, la cosa pierde calidez y calidad. y es que en el resto de esferas de la vida es exactamente lo mismo.

Y es que en cosas de  sexo, ¡cuánto miedo genera mostrar o hablar con naturalidad ! Sí, es fácil acceder a imágenes y filmes pornográficos y sin embargo cuán poco se habla de cómo vivimos y cómo nos gusta la sexualidad a las mujeres. y cómo de importante es que nos conozcamos y nos exploremos...Y es importante también expresar que los hombres también cargan con una serie de "verdades" que a ellos también les condiciona negativamente y por ello nos afecta también a nosotras.

 Y es que a tanta ignorancia hay que añadir las relaciones de dominio . Entre lo uno y lo otro el goce desde la plenitud y la igualdad muchas veces es difícil, por no decir imposible.

Señalar también que en la actualidad, ahora que ya podemos hablar algo más, hay un gran asombro frente a la capacidad de goce femenino, esa capacidad poderosa de ser y explosionar durante un largo recorrido, que en muchos casos el hombre no puede sostener. Y no pasaría nada si se aceptara que los ritmos, las intensidades son distintas y que en esa diversidad de matices está la riqueza, y que todo forma parte de un juego maravilloso que es el regalarnos goce mútuo y pleno, para sostenernos en este mundo con más alegría.
En lugar de esto, el patriarcado, a través de sus múltiples brazos, se ha encargado de reprimir, silenciar, ignorar, culpabilizar toda manifestación referente a la sexualidad femenina.
La mujer no desea, no siente, no goza y sólo ha estado ahí para satisfacción de las necesidades imperiosas e irreprimibles del hombre, que ha sido el Poder inmutable. Y por supuesto para parir mano de obra y permitir su desarrollo hasta que pueda usarse.

Y aunque a muchos aún les parece que no, es muy necesario el feminismo, el estudio de los procesos sociales que han permitido y permiten tanta desigualdad. para crear conciencia y permitir coger fuerza y poder a las mujeres para ser lo que somos sin complejos y culpabilidades.
Nos hace falta escucharnos, salir de las creencias que siguen flotando en el imaginario colectivo y atrevernos a vivir como mujeres, personas de pleno derecho, y a gozar nuestra sexualidad como mejor nos parezca.

Estoy convencida de que una sexualidad vivida con plenitud y conciencia es un elemento muy poderoso para tomar la fuerza que somos y que nos permite tomar nuestro espacio y lugar en el mundo.


Amelia Valcárcel: El feminismo debe repensar la sexualidad



Esperanza Bosch: Amor, sexo y patriarcado


domingo, 6 de diciembre de 2015

Relat del dia a dia. Sobre igualtat i a manera d'homenatge a les dones que no tenen vida pròpia.

Miro per la finestra del despatx. El sol brilla i il.lumina el carrer. Avui, en Marc anirà sol a buscar els nens a l’escola. Sempre que puc hi vaig jo també i m’encanta, precisament perquè no hi puc anar sempre i és com un luxe, fer de mama. Moltes vegades hi va l’avi a buscar els nens perquè a nosaltres se’ns encongeix el temps, amunt i avall, en continues reunions i compromisos laborals. N’estic una mica tipa!
De tots els dies de la setmana,  el que més m’agrada és el que ens escapem a dinar junts amb el Marc, ep!, després del vespre que me’n vaig a ballar o al cine. Amb l’excusa de fer la compra, anem a dinar a un restaurantet just al costat del supermercat, i tenim una estona per a nosaltres. Després, en mitja hora enllestim la llista, patates, cebes, tomàquets, fruites, arrossos, sèmoles, bistecs, lluç o salmó,  i alguna que altra tonteria que s’escola miraculosament cap el fons insaciable del carro, i cap a casa, a posar-ho tot en ordre. Reconeixo que tinc un deute amb mi mateixa: les columnes del parking i jo estem enemistades i li he passat la pilota de l’aparcament al Marc...així que pujo la compra sacrificadament i l’organitzo a canvi de que ell fiqui a la cova l’automòbil. Arggg!!!

 La neteja ens toca dissabte sí i dissabte també! A cap dels dos ens agrada agafar el motxo, així que més d’un cop agafem les de Villadiego, que dirien per les Espanyes, i fotem el camp. Un cop al mes venen la Isabel i el Lluís a casa a fer-nos un cop de mà amb els vidres i la neteja de fons, perquè sinó la casa semblaria una cova! Em pregunto perquè l’ordre natural de les coses no és al revés, perquè la pols enlloc de dipositar-se silenciosament sobre les superfícies no podria marxar volant ni que fós fent una mica d’enrenou.

Ah! Se m’oblidava! Vaig a trucar en Pep. El necessito com a parella de ball per a la sessió de Lindy Hope. Quasi sempre hi anem més dones, així que si el convenço, cosa que em costa poc, ajuda a equilibrar una mica les energies a la sala. Jo li dic al Marc que qualsevol dia me’n vaig de casa, juas, juas...  Ballar és quasi com fer l’amor i si t’hi entens molt bé amb algú...no sé jo què pot arribar a passar! Ell se’n riu de mi amb una mirada entremaliada. Sap que com a amant em té guanyada! I també sap que m'encanta ballar...



 Imágen extraída de:
http://www.deviantart.com/morelikethis/210319756?view_mode=2adir leyenda




jueves, 12 de noviembre de 2015

Sobre cómo sentirnos libres, autosuficientes, sin ser esclavas de nosotras ni de nadie.


Mi descubrimiento de hoy es para la web de Maria Castejón (www.lasprincesastambienfriegan.com). ¡Cómo me gusta! He ido a parar allí a través de la entrada  Trabajo azul, príncipe fijo, en Píkara Magazine, revista a la que me suscribí hace unos meses y que me parece muy necesaria. Ja, ja, además me encanta el nombre que le ha puesto a su web. Eso de que las mujeres también friegan es genial y oportunísimo. ¡Ay!

Os dejo más abajo el enlace a la entrada de la Castejón, porque me he sentido bastante en resonancia con lo que ella expresa. Y es que es muy cierto que las mujeres para ser reconocidas socialmente hemos recurrido a tener una pareja estable, o a buscar ese lugar de ser social a través de un buen trabajo en caso de no tener o no querer pareja masculina. O a ambas cosas. Esto es así.  

Va empezando a ser hora de aprender a reconocernos y validarnos a nosotras mismas por lo que ya somos como seres humanos. Y claro no podemos obviar ni olvidar que necesitamos comer, tener unos ingresos para una dignidad de vida, y que el patriarcado no ofrece iguales oportunidades a hombres y mujeres. Y esto también es así en términos generales.

Esta sociedad exige doble a las mujeres. No olvidemos que los hombres básicamente buscan el reconocimiento social en base a su empleo, con el que forman un pack casi indisoluble. No eres hombre, eres tu trabajo (casi como con el automóvil). Si como hombre no tienes empleo no eres nadie. Y no eres suficientemente mujer si no tienes pareja y previsión de criaturas. Y si tienes pareja y no tienes trabajo remunerado quedas disculpada y eres una adorable ama de casa. 

Si eres mujer sin pareja y sin trabajo, entonces ¿quién eres?

La cosa es que no siempre se tiene trabajo y no siempre se tiene pareja, unas veces porque se elige y otras porque no hay manera, oye. Cuando una elige, no hay problema existencial. La dificultad empieza cuando una sí quiere pareja para compartir su vida con alguien, o cuando una quiere trabajar remuneradamente porque necesita pagar las facturas, y no hay manera de encontrar una persona que calce el zapato adecuado  y no se encuentra ese trabajo para la dignidad que decía por ahí arriba. 

Entonces, y busco una respuesta para mis cavilaciones, ¿qué hacemos?.

La solución a lo de la pareja es desaprender muchos patrones instaurados en nuestra propia psique y aprender a responder. Si quiero pareja y no la encuentro, busco soluciones emocionales para sostener el asunto hasta mejores tiempos. Si tengo pareja y no cuadra con los cánones socialmente aceptados, ideo capacidades de sostener mis preferencias y saber poner en su sitio a quienes se mueven en patrones de conducta aceptados y que cuestionan mi modelo, tan válido como el suyo.

 Y en cuanto a lo del trabajo, también hay mucho que desaprender. Lo que está claro es que comer es una costumbre que tenemos, mira tú, y no creo que seamos capaces de eliminarla. Una vez que conseguimos cubrir las necesidades básicas, las que están en la base de la pirámide, que es todo un reto que nos condiciona un montón, cubrir la necesidad humana de reconocimiento como personas sociales, vamos a tener que ir pensando en cubrirla de alguna otra manera a como lo hacemos. Anhelar el éxito social a través de lo laboral nos hace sufrir mucho. Tal vez va llegando el momento en la historia de empezar a sentirnos "parte de" más que individuos, en el sentido de substituir la necesidad egoica de reconocimiento por la convicción de que es más importante lo que compartimos y lo que damos que lo que recibimos. No sé.  

De todos modos y mientras tanto, es importante compartir nuestros sentires y poner sobre la mesa las dificultades en las que nos encontramos. Expresar es un primer paso para sentir consuelo y para buscar otras maneras. Desde lo aprendido y lo mamado desde pequeñas, resueno muchísimo con lo que explica María Castejón. En mi caso me pillo reconociendo que tener pareja, a parte de permitirme de otras cuestiones, ha cubierto perfectamente el guión de mujer reconocida como mujer y validada con lo socialmente esperado. Exagerando sólo un poco, yo también me creí ese guión que flota en el ambiente y que en voz en off va aireando que si eres mujer y no tienes un macho a tu lado, es que no no eres suficiente atractiva o eres lesbiana, como si no estar dentro de los cánones de belleza exigidos o tener una opción sexual distinta al patrón hetero, fueran invalidantes. ¡Cuántas memeces útiles al sistema nos hemos tragado!

Y en mi caso además, a pesar de que se supone que lo de mujer-mujer ya está validado, faltaría el reconocimiento social que me impongo en lo laboral, y esa otra voz en off que habla de cómo es una persona de éxito. (Aquí expreso en voz alta un ¡ay! porque casi con 50 tacos aún ando situándome, no sin complicaciones). He podido escoger (no siempre se puede) aventurarme en el mundo laboral y ahora enfrentaremos la cruda realidad tiburonil, no sólo en el sentido de que como mujer lo tendré más complicado, es que ahí se añade la evolución del mercado laboral, la de la capacidad adquisitiva general y el nivel de precios de los mercados...Claro que existe la emprendiduría y en eso estamos, aunque me gusta poquísimo esa palabreja tan de moda. Y ahí ligo con las vicisitudes que expresa Castejón en su artículo y con la mala costumbre que tengo de comer todos los días...y con cómo en el inconsciente colectivo se va inoculando la idea de que hay que buscarse la vida, y no digo yo que no. Lo que sí digo es que frente a nuestra fuerza como individuas no olvidemos que hay unas fuerzas económicas con personas con nombres y apellidos detrás que bregan por imponer sus reglas de juego de modo que la distribución de la riqueza se haga como a ellos más les beneficia. Y eso va en contra de los intereses de las personas más vulnerables y su desarrollo como seres humanos con dignidad.

Y esa es nuestra lucha como mujeres y hombres: cambio de reglas de juego en lo económico y a la vez entrar en la perspectiva de que mujeres y hombres somos personas.

 Con otras reglas de juego y otra perspectiva de género, de observarnos como seres humanos, los modos de existir podrían ser más gozosos, más productivos en felicidad, permitiendo tiempo para la vida, sin miedo a carecer de lo básico para cubrir las necesidades básicas y las de sentirse seres plenos.



Sobre trabajo y emancipación real: Trabajo azul, príncipe fijo. (entrada de María Castejón)



Y si os interesa más sobre María Catejón, aquí pongo otro interesante enlace a una entrevista que le hacen en la revista www.lemuria.cat:

Las heroínas de cine son heroínas por superar mandatos de género  (entrevistada por Marta F. Soldado)



Imagen de www.lemuria.cat