martes, 8 de abril de 2014

Copas menstruales de marca blanca a precios bajísimos.

Cuando descubrí  la copa de luna y comprobé las ventajas en comodidad y salud , en primer lugar , y también las ventajas indiscutibles a nivel económico y ecológico, me planteé darla a conocer, compré unas cuantas con el convencimiento de que las mujeres que son cercanas a mi , al oírme contar y cantar sus excelencias, me las quitarían de las manos, y a su vez serían difusoras de tan maravilloso invento. La realidad me muestra que no es tan rápido el cambio y que hay bastantes reticencias, para mi, incomprensibles. También es cierto que a veces me sorprenden gratamente y ya hay quien hace tiempo que la usa, aunque tal vez no lo pregone porque no sea una persona tan entusiasta como yo.

La cosa es que tanto me gusta la Copa, que hasta se me pasó por la cabeza fabricar una y distribuirla,  y montar una cooperativa de mujeres para transformar el mundo femenino, "esclavo" de tampones y compresas. Se me pasó y ya se me ha quitado de la cabeza. Pronto van a hacerlo las grandes corporaciones. Habrá que estar al tanto de la normativa que aplican a materiales y productos de base.
En el mercado había bastantes opciones y me dejé guiar por la red Copa de luna, cuyos argumentos para escoger la originaria Mooncup, obedece a criterios de sostenibilidad, ecología y otros aspectos éticos. (Si "clickáis" en el enlace no hace falta que me repita).

Por cuestiones de cercanía también es aconsejable la Naturcup, aunque no conozco la empresa.

Ahora, como no es de extrañar, aparecen marcas blancas, procedentes de China, y que se venden en Carrefour, a precios irrisorios. Cada cual puede escoger cómo, dónde y cuándo gasta su dinero.

Cabe decir que el medioambiente va a estar mejor si usas una copa de luna, así que bienvenidas sean las marcas blancas. Sin embargo si te consideras una persona consecuente y tienes en cuenta el proceso de producción, podrás entender fácilmente que la regulación en el mercado laboral chino permite una precariedad laboral que el inglés o español mantiene a niveles dignos, de momento, aunque si no ponemos remedio, tal vez acabemos todos como en los países menos regulados.

Si queremos mantener nuestros puestos de trabajo en occidente, con una regulación que asegure calidad de vida y producción, no podemos ser cómplices y adquirir productos sin que nos aseguren que han estado fabricados sin mano de obra esclava y con materiales testados para el consumo humano.  Cada cual que actúe en consecuencia.

2 comentarios:

Esther dijo...

¡Hola Sonia! Yo también vi la copa del Carrefour y por un lado me pareció muy buena señal verla, pues quiere decir que se están popularizando, pero por otro me "alarmé" al ver la copa (la saque de la cajita) y comprobar que era exactamente igual a unas que se venden en Aliexpress.
Investigando un poquito más di con la empresa que las fabrica y analicé los "certificados de calidad" que ofrecen. Mi opinión al respecto esta en este enlace: http://opcionesmenstruales.blogspot.com.es/2014/05/copas-menstruales-chinas.html Espero sirva para que posibles compradoras distingan una copia legítima de una copia. Un saludo

Sonia Giménez Guzmán. dijo...

¡Hola Ester! Muchas gracias por tu comentario y sobretodo por el gran trabajo de investigación sobre copas que has realizado y que está en tu blog. He añadido la entrada al apartado sobre copas que aparece en donaenmoviment y voy a compartirlo en las redes. Toda la información que presentas tiene un trabajo de horas detrás y merece la pena que sepamos transmitirlo. Gracias de nuevo por estar ahí. Entre tod@s construimos un mundo mejor.
¡Saludos y sonrisas!